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Chile y la fuerza femenina que acelera en Latinoamérica

hace un día

Chile y la fuerza femenina que acelera en Latinoamérica: cuatro pilotos nacionales representaron al país en Brasil

El motociclismo femenino chileno continúa ganando espacio dentro y fuera de nuestras fronteras. El pasado fin de semana, cuatro representantes nacionales —Isis Carreño, Francisca Chirighin, Mayte Fernández y Carolina Martínez Zamora— fueron parte de la segunda edición del Campeonato Latinoamericano Femenino Yamaha R3 bLU cRU, disputado entre el 24 y 27 de septiembre en el Autódromo Internacional de Santa Cruz do Sul, en Rio Grande do Sul, Brasil.

La competencia, desarrollada dentro de la programación del MOTO1000GP y con respaldo de FIM Latin America, reunió a pilotos provenientes de distintos países de la región sobre motocicletas Yamaha YZF-R3 preparadas para la competencia. El campeonato contempló entrenamientos, Superpole y tres carreras de nueve vueltas.

Chile llegó a Brasil con una delegación femenina integrada por cuatro pilotos con realidades y trayectorias diferentes, desde competidoras con experiencia internacional hasta representantes de una nueva generación que comienza a abrirse camino fuera del país.

Isis Carreño: bicampeona latinoamericana

La actuación más destacada del fin de semana llegó de la mano de Isis Carreño, quien volvió a escribir una importante página para el motociclismo chileno al coronarse bicampeona del Campeonato Latinoamericano Femenino Yamaha R3 bLU cRU.

Carreño comenzó marcando el ritmo al conseguir el primer lugar en la Superpole. En la primera carrera terminó segunda detrás de la colombiana Sara Varón; posteriormente ganó la segunda competencia y cerró el domingo con un tercer lugar en una carrera disputada bajo condiciones de lluvia.

Con resultados de 2º, 1º y 3º, Isis subió al podio en las tres carreras y consiguió los puntos necesarios para revalidar la corona que había obtenido en la primera edición del campeonato, disputada en Cascavel durante 2025.

El resultado cobra todavía mayor dimensión al considerar la trayectoria internacional de la chilena. Carreño compite actualmente en el FIM Women’s Circuit Racing World Championship (WorldWCR) con Pons Italika Racing FIMLA, enfrentándose en Europa a algunas de las principales exponentes mundiales de la especialidad.

 

Francisca Chirighin volvió por segundo año consecutivo al Campeonato Latinoamericano Femenino Yamaha R3 bLU cRU, siendo una de las chilenas con mayor experiencia competitiva dentro de la delegación.

Chirighin comenzó a competir en velocidad en 2018 y desde entonces ha desarrollado una carrera tanto en Chile como internacionalmente. Durante 2025 también participó del Italika Women’s International FIMLA, campeonato en el que terminó cuarta en la clasificación general.

Su trabajo ha ido además más allá de sus propios resultados deportivos. Francisca ha manifestado públicamente su intención de incentivar la participación de más mujeres en el motociclismo y ha acompañado el desarrollo deportivo de jóvenes pilotos, entre ellas su compatriota Mayte Fernández.

Mayte Fernández: una nueva generación que comienza a proyectarse

Precisamente Mayte Fernández representa una de las caras jóvenes de la velocidad chilena.

Durante 2025 ya había comenzado a sumar experiencia internacional junto a Francisca Chirighin, compitiendo en México en el campeonato femenino FIM Latin America. En esa temporada terminó séptima en la clasificación general del Italika Women’s International FIMLA.

También ha desarrollado su carrera dentro del motociclismo nacional, participando en el Campeonato Chileno de Velocidad y consiguiendo resultados destacados en GP3 Promocional.

Su presencia en Santa Cruz do Sul vuelve a ser una señal importante: detrás de las pilotos chilenas ya consolidadas internacionalmente comienza a aparecer una nueva generación con experiencia competitiva fuera del país.

Carolina Martínez Zamora: Chile suma nuevas representantes

La cuarta integrante de la delegación fue Carolina Martínez Zamora, quien se sumó a la representación nacional en esta segunda edición del Latinoamericano.

Carolina cuenta con experiencia dentro del Campeonato Chileno de Velocidad, compitiendo sobre Yamaha R3, y su presencia en Brasil amplía todavía más el grupo de mujeres chilenas que comienza a buscar oportunidades de desarrollo internacional.

Precisamente uno de los grandes valores de este campeonato es permitir que pilotos con diferentes niveles de experiencia compartan pista, estructura y aprendizaje en un evento internacional diseñado específicamente para potenciar el motociclismo femenino.

Cuatro chilenas en un mismo Latinoamericano

Más allá del título conseguido por Isis Carreño, la presencia simultánea de cuatro pilotos chilenas en un campeonato latinoamericano femenino constituye una señal del crecimiento que está experimentando la participación de las mujeres en nuestro motociclismo.

Y este fenómeno no pertenece exclusivamente a la velocidad.

En disciplinas como el motocross y el enduro, Chile también cuenta con mujeres compitiendo, entrenando y desarrollando sus carreras deportivas desde edades cada vez más tempranas. Hoy existe una generación que no sólo participa: también busca competir internacionalmente, representar al país y construir una trayectoria deportiva dentro del motociclismo.

La presencia femenina también se extiende al ámbito dirigencial. La chilena Velia Hargraves ha desarrollado durante años un importante trabajo dentro de FIM Latin America vinculado al motociclismo femenino, representando a nuestro país en espacios internacionales de conducción y desarrollo de la disciplina.

De esta manera, desde las pistas hasta la dirigencia, Chile continúa teniendo una presencia femenina relevante dentro del motociclismo latinoamericano.

Desde la Federación de Motociclismo de Chile felicitamos a Isis Carreño, Francisca Chirighin, Mayte Fernández y Carolina Martínez Zamora por representar a nuestro país en Brasil y por seguir abriendo espacios para las nuevas generaciones.

El bicampeonato de Isis es motivo de orgullo, pero también lo es ver cuatro banderas chilenas dentro de un mismo grid latinoamericano.

Porque cada mujer que se pone un casco, se para detrás de una grilla de partida y decide competir ayuda también a construir el camino para las que vienen detrás.